Lo Irreparable
Estrello lo irreparable y lo recibió mi esperanza ese golpe. Vos quisiste que cambiara de piel, que fuera alguien distinta, que tuviera una voz más suave, que mis besos no dijeran tanto. Yo, perdida, intenté cambiar mi forma de caminar, intenté que mis abrazos duraran menos, que mis palabras no fueran distintas a lo que querías escuchar, enfrié lo que sentía por miedo, miedo a que vos no sintieras. Traté, con fuerza y dolor, de ser lo que vos querías que fuera. De ser tu idea de amor, de negar lo inapelable, de escapar de mí para hacerte bien de una vez por todas.
El final es siempre el mismo, todas las veces que te pienso.
Vos, tan lejos de mí, aunque estemos en la misma habitación, pretendiendo que yo deje de ser yo, que no tenga las manos cálidas, que no diga lo que pienso si no es lo que vos pensás, que deje de tener argumento para todo debate, que no te quiera tanto si voy a seguir siendo la que odia dormir acompañada porque siente que es la misma sensación que el estar sola, que tanta inercia de palabras sin sentimientos querés que te presente en este momento, si en realidad del decir que no siento nada, siento TODO.
Yo, necia e ilusa, negando la catástrofe de aceptar que me querés pero no sabes en realidad que queres dudas de vos, de todo, rompiendo en pedazos muy chiquitos las fotos que todavía no nos sacamos y quedaban por sacar, ¿ Comó es eso que el que no sabe lo que quiere hace dudar al que sabe lo que quiere? . Yo, que me olvidé partes de mí en los rincones de tu casa, escribiendo, al final, palabras que, aunque lo intenten, no pueden traerte de vuelta ni devolverte el amor sin pretensiones, el amor liviano y suave y cálido que me hacía arder el pecho de vacío y soledad.
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