tus ojos.
Me miran tus ojos y los demonios que combaten en mi interior se recuestan en la hierba a descansar, abrazados unos a los otros. Me miran tus ojos y aquello que es imposible se presenta ante mí amistosamente y me concede una oportunidad. Tus ojos, me miran tus ojos y mi nariz ya no es tan grande ni mis labios tan exageradamente carnosos y ningún espejo logra detener cómo tus ojos me embellecen. Me miran tus ojos y el cielo ya no se encuentra tan alto ni tan profundamente distante el fondo del mar, pues en ellos hay todo lo que parece inalcanzable y fantasioso. Ah tus ojos y la forma en que me me abrazan, aceptando mi pasado. Ah cómo el color tus ojos da vida a mis paisajes grises, infaustos y mustios. Ah mi sonrisa, mi paz, mi esperanza en la humanidad, beben de la fuente pura de tus ojos. Ah tus ojos y la calidez que deshace la armadura rígida y fría que me protege. Me miran, tus ojos me miran como si supieran el secreto de la felicidad, y yo sólo siento que tus ojos son ese secre...