Entradas

Mostrando entradas de 2018

entre el silencio y yo.

Escribí algo sobre los problemas que tenemos el silencio y yo. Es el silencio el que me hace preguntas a las que no puedo responder. Se obsesiona, me agobia, me ataca por las noches haciéndose más grande y denso con cada reproche que me lanza. "¿Y ahora, decime, ahora qué?" Me cuestiona. "Ahora qué, ahora nada, ahora todo, tal vez. Estoy perdida en un infierno de ideas enmarañadas." Le replico y casi que lucho por huir. "Y no soy mucho más que esto, aunque podría, lo sé. Pero estoy incompleta, casi a punto del vacío, como si cada intento por seguir me arrancara una parte de mí. Entendeme, o intentá escucharme al menos." Y le pido, le suplico que se vaya, que me deje en paz con mi suplicio, que yo puedo sola, que no estoy aún completamente apagada. Pero con él todo es en vano. Me ignora, así sin mas, y se queda observándome fijamente, con una mezcla de decepción e ira, esperando, como siempre, más, mucho más de mí

un dolor indefinido

Es un día más, otro día con dolor de garganta. Es uno de los dolores que más me incomoda. Además no se si es más un dolor por un montón de cosas que no estoy diciendo. Siempre es más entretenido vagar por encima de las posibilidades al alcance. Por ahí tiene que ver con vos todo esto, se me ocurre. Con la forma en que te esfumaste y dejaste de ser una persona real para pasar a ser un montón de palabras como estás que te nombran pero no te conocen. Tal vez esto no se más que lo deteriorado y lastimoso que todo lo que podría haber dicho si te hubieses quedado un ratito más. Es abrumante este dolor de garganta, creo que hasta podría afirmar que es el más intenso que tuve, pero el último siempre es el más fuerte cuando no se recuerda de los anteriores. Sé que puede resultar inútil esto de escribir para distraer mis molestias físicas, pero seguramente lo intente un rato más. ¿Quién sabe? Tal vez desaparece el dolor de garganta y el otro, el que nunca pudo terminar de decir lo que sentía y ...

infinito

Voy a caminar con los pies, con las manos, con los codos y también voy a desplazarme reptando, de manera que no me alcancen la desesperanza ni las huestes del vacío personal. Que me quiero. Que quiero llegar a donde sea infinito, a esa estrella esplendente. Que nos quiero a mí y a mis sueños encontrándonos al final del camino, desfalleciendo de cansancio, con el alma sangrando y los ojos pálidos de hartazgo, pero habiendo alcanzado aquél punto cúlmine. Mas bien el punto inicial. Me tatué en el antebrazo mi nombre y mi pasado, para no olvidar jamás de dónde vengo y quién soy. El camino a mi estrella seguramente me transformará, me hará creer y desconfiar, me llenará de gozo el corazón y de hendiduras la piel. Aumentará la envergadura de mi frialdad, y acariciará mis penas, poniéndoles nombre y debilidad a cada una de ellas. Que nos quiero a mí y a mis miedos amigándonos al final del recorrido, como dos que se cayeron mal durante toda la adolescencia sin haber tenido la posibilidad de co...

tus ojos.

Me miran tus ojos y los demonios que combaten en mi interior se recuestan en la hierba a descansar, abrazados unos a los otros. Me miran tus ojos y aquello que es imposible se presenta ante mí amistosamente y me concede una oportunidad. Tus ojos, me miran tus ojos y mi nariz ya no es tan grande ni mis labios tan exageradamente carnosos y ningún espejo logra detener cómo tus ojos me embellecen. Me miran tus ojos y el cielo ya no se encuentra tan alto ni tan profundamente distante el fondo del mar, pues en ellos hay todo lo que parece inalcanzable y fantasioso. Ah tus ojos y la forma en que me me abrazan, aceptando mi pasado. Ah cómo el color tus ojos da vida a mis paisajes grises, infaustos y mustios. Ah mi sonrisa, mi paz, mi esperanza en la humanidad, beben de la fuente pura de tus ojos. Ah tus ojos y la calidez que deshace la armadura rígida y fría que me protege. Me miran, tus ojos me miran  como si supieran el secreto de la felicidad, y yo sólo siento que tus ojos son ese secre...

la esperanza y el tiempo

Sin querer he dejado en el camino un centenar de jardines marchitos. Nunca entendí mucho de esperanza ni de tiempo. Mis ojos han dejado de llover por un cielo oscuro que jamás quiso enseñarles ninguna de sus estrellas, y mis manos ahora son las que marcan el ritmo de mis sentimientos. Las mariposas entienden de tiempo. Las lágrimas entienden de esperanza. ¿Habrá acaso un cielo para cada uno de nosotros? ¿Llorarán en él las mariposas hasta quedarse dormidas, y ayudará el tiempo a que de a poco la esperanza se recupere? Sigo sin poder entender por qué y cómo debe uno vivir en esta insípida conjugación de lamentos y frustraciones. Es inminente la decadencia para todos nosotros, pero, ¿quién dijo que una persona rota no puede hacer cosas admirables?. Y entonces se espera, se es paciente; llega uno incluso a distorsionar la realidad que lo circunda, creyendo o, más bien, buscando creer que pronto sucederá aquello que tanto desea. Se convence, me atrevo a decir, sin reparar en nada más, d...

ELLA

Ella. Ella es del tipo de mujer que no necesita del impulso de nadie para dar un paso al frente. Ella es noche, día, silencio y palabras afables. Ella es también un sueño y otro tanto pesadilla; es esa canción melódica que no recordas el nombre pero la reconoces en cuanto suena, por el ambiente confortable que te genera. Ella es un poema escrito en el banco de madera de una Plaza. Ella es ese verso que dice "si vas a llenarme de dudas, prefiero quedarme vacío". Ella es quien detiene con una huelga de hambre una batalla, pero no te distraigas, también puede ser la Tercera Guerra Mundial. Ella es un papel en blanco y la manzana más roja del cajón. Ella es una estrella fugaz y si alguien pudiera pedir un deseo, sería que recorra más lento el cielo para apreciar mejor tanta belleza. Ella es dulce como la miel y  te despierta como un sorbo de café, fuerte como un luchador de boxeo profesional y débil como un niño recién nacido.

Cuando voy a verte

Falta poco para verte así que decido empezar a prepararme. Busco mi mejor sonrisa, mis chistes más buenos y junto en una bolsita de cartón las palabras justas para decirte. Orgullosa y un poco ansiosa, me dirijo hacia vos. Camino distraída, hasta que me doy cuenta de que son las ultimas cuadras y sin poder evitarlo recaen sobre mí los nervios haciéndome sentir un tumulto interior. Toco timbre y hago un ultimo chequeo de todo lo que te traigo, para asegurarme de que siga en orden. Escucho tus pasos acercándose a la puerta de tu edificio , como el segundero caprichoso e inquieto de un reloj, mientras inunda el ambiente un profundo silencio. Hasta que por fin sucede. Abrís la puerta e inevitablemente se repite lo que ocurre cada vez que vengo a verte. Se me escapa la sonrisa que pretendía regalarte, se me pierden por algún lugar los chistes que tenía para contarte y se vuelan todas palabras que traía en la bolsita de cartón. Permanezco desconcertada e inmóvil durante unos segundos. P...

máscara

¿Cuántas máscaras pretendes usar esta semana? Porque los siete días pasados fueron mas de diez, y la anterior fueron tantas que perdí la cuenta. Esta semana tengo esperanzas de que se reduzca la cantidad, pero siempre sos de sorprender y probablemente hayas conseguido algunas más en un quiosco chino. O quizás las hiciste vos, en tu tiempo libre, porque tu orgullo quiere dar batalla y sus métodos son certeros contra mis ilusiones. Calidez. Frialdad. Ira. Ternura. Desprecio. Tibieza. Augurio. Calma. Desazón. Claridad. Vacío. ¿Siempre alguno de estos decorados tiene que predominar? Porque hoy venís con calma y mañana me escupís gotas de ira. Dale, sé claro y dejate de yemas. No ves que me cuesta entender esta calesita azarosa, que está presente cada vez que nos vemos y que nunca se frena en el momento indicado, siempre se encapricha en contradecir nuestras ganas y nos despierta sentimientos opuestos, en una misma situación. Te miro y no logro reconocer qué máscara tocó hoy. Me observas y...

Te miro

Te miro y me miro y no entiendo nada. Si somos la misma , pero lucimos diferente. Si compartimos el corazón como órgano vital, pero discrepamos en sentimientos. Si permanecemos en la misma vida, pero la miramos desde perspectivas diferentes. Somos paralelas en tantas cosas y perpendiculares en otras. Pero te acepto, y vos a mí, aunque odies que vaya por la vida feliz. Porque somos la misma y no nos queda otra que darnos la mano, perdonarnos y seguir. Jamás vamos a estar de acuerdo en todo eso que discrepamos desde que existimos, eso está firmado por puño propio de cada una. Te acepto y respeto tu cara de odiar el trayecto, te acepto y acá estoy, para cuando quieras charlar de alguna encrucijada, te acepto y sé que vos me aceptas también, porque somos la misma y no te queda otra que bancarme todos los días feliz, sonriendo, porque así es como afronto yo el trayecto. Puede que eso lo haya imitado de Benedetti o de mi abuela, que jamás me mostró su risa desdibujada. No lo sé, pero te a...

¿Qué harías?

¿Qué harías si un día despertas y te das cuenta de que estás viejo y demasiado agotado para hacer lo que deseas? ¿Qué harías si te levantas de la cama y reparas en que las personas que amas ya se marcharon de tu vida? ¿Qué harías si camino al baño, no logras entender cuándo se adelantó tan deprisa el reloj y en qué desaprovechaste tu tiempo? ¿Qué harías si mientras te cepillas los dientes, miras el espejo y ves en el, con arrugas, canas y un rostro infeliz, tu reflejo? ¿Qué harías si te despertas siendo vos dentro de cuarenta años y podés decirle algo a tu vos del presente? ¿Qué consejos te darías para que no llegue nunca ese día en el que te despiertes y no entiendas en qué perdiste el tiempo, y por qué vivís tan solo e infeliz? ¿Qué harías si viviste dudando y no disfrutaste a la probable mujer de tu vida? ¿Qué harías si te la volverías a cruzar pero no sola sino con su nueva pareja? ¿Que harías sin en un abrir y cerrar de ojos te despertas sin nada que alguna vez tuviste y perdiste ...

Imagina

Se acabó el miedo, podés entrar, ya me hice amiga de mis fantasmas.                                                                        Estuve distante, silenciosa y tranquila, podría decir que estuve más tiempo conmigo para sentirme un poco más, para seguir conociéndome,  enfocar en retomar mis ideas, planes y lo que quiero y no quiero, imaginar un poco formando historias en base de distintos pensamientos, cuestionar lo lógico y lo ilógico y construir mi yo ya realizado.                                                                             Estoy bien, ahora no hace falta que preguntes, mi yo esta s...

¿depender o no?

No  depender de algo o de alguien, quién te lo dice ya depende del solo decírtelo, dependiendo tu respuesta a eso que te dice. Siempre vamos a tener una cierta dependencia como con nuestros padres o amigos, ciertos momentos de vida necesitamos de ellos y si te peleas obvio que tu estado de ánimo va a decaer, en este mundo no somos solo uno, porque tenemos vida compartida con el resto, queremos, amamos y nos preocupamos por el otro, claro... según que persona. Ese momento de discusión, del pelearte con el otro, duele pero ¿sabes que? sentite orgulloso mira como algo tan pequeño te conmueve, no a todos nos pasa, no a todos les importa el resto, ya que  muchos son egoísta y piensan de si mismo. Tené calma, todo pasa y si "todo  pasa por algo" esa frase conocida, tiene mucha razón. Acordáte que no estas solo, que te tenes a vos y también es importante que mires a tu alrededor y sepas saber cuando parar y cuando no. SENTÍ todos esos estados emocionales, libérate y un consejo...

El raro

Él dispuesto  a escuchar todo lo que se dice en la sala. Suspira, agotado de la frivolidad que lo circunda, e intenta encontrar una explicación al vacío que lo va apagando conforme pasa el tiempo. ¿Qué son estas personas? ¿Qué desean, qué pretenden, a qué le temen, con qué sueñan? ¿Habrá, tal vez, algún atisbo de amor, de utopía, de creatividad en ellas? Dirígese al baño a paso lento. Al llegar se mira en el espejo largo rato y, aunque la luz esté apagada, logra distinguir sus vacíos e inertes ojos examinándose desde el otro lado del espejo. ¿Quién soy?  Saca su celular. Se toma una foto en aquél estado de frágil voluntad por el presente. La mira, sonriendo, y decide que está aburrido de la vida y de la gente que parece pretender ser exactamente igual entre sí, y él no quiere ser igual, prefiere ser el raro de siempre, el aislado y alejado, su personalidad es única y quien llegue a su vida debe aceptarlo tal como es.

Decadencia

                                                                                                                                                                                                 —.  Es inminente la decadencia para todos nosotros, pero, ¿quién dijo que una persona rota no puede hacer cosas admirables?, ¿quién dijo que uno no puede cambiar?.  Mira ocasionalmente te cruzas con situaciones de vida injustas continuamente, pero... eso no quiere decir que no podes avanzar, que no podes soltar...

¿Quién soy?

Ayer hable con alguien que me dijo que para ser feliz uno se tiene que encontrar y saber quién es y qué quiere y a dónde va y tal. Que de lo contrario es muy difícil afrontar la vida y el porvenir. A ver, no. Por favor, no. Ya basta de creer que ser feliz es tan aburrido como saber todo lo que te pasa, lo que sos, lo que querés. Hay gente que no tiene certeza de nada, como yo, oh sorpresa, y va contenta y expectante por la vida. Para que sepan: no, no tengo idea de quién soy, creo que cada día que pasa hallo una arista nueva de mí y no me molestaría en absoluto seguir así, porque es sumamente divertido. Hoy soy esto, mañana descubro que puedo ser también un poquito más de aquello otro. Y así. Que no, no sé qué quiero. ¿Me gustan cosas? Sí, bueno, como a todos, estimo. O, al menos, sospecho lo que no me gusta. Pero no por eso doy por sentado que voy a dedicar mi vida a tal cosa, que voy a encaminarme por aquí o por allá, que voy a trabajar de esto y a vivir en aquél lugar. Tengo expec...

PASADO

pasado Decido que, tal vez, ya es muy tarde para dar media vuelta y ver qué quedó detrás de mí. La cuenta regresiva llegó a su último suspiro y yo ya dejé de ser la que alguna vez pudo soñar puerilmente. Se acercan a paso lento la noche espesa y la lluvia y el silencio para recordarme que estoy lejos de lo que me enciende y que mirar atrás para dejar caer unas últimas palabras, efectivamente, ya no es una opción. No hay mucho que quiera recordar, un par de ojos y voces, tal vez, pero no más que eso y unas pocas noches apacibles. Desisto, mirar atrás solo me llevaría a un pasado que, al menos hoy, no añoro ni deseo. Sigo caminando con la cabeza gacha, y entiendo, no sin cierto dolor que intento disimular, que aquello que alguna vez fue luz en mis días, hoy no es más que restos de polvo en el fondo de un florero.

Y ASÍ FUE

Y así fue cuando alguien llego y me hizo ver la realidad de la situación en el que creía tener un conocimiento de ella y así fue cuando abrí los ojos y la verdad salió a luz y ahí me sentí blanda como un chicle, en el que podía estirarme, masticarme y pisarme y así fue cuando entendí que siempre mientras más frío tengas el corazón el impacto será mas leve y aunque toques fondo, te eleves y saltes para no pueda con vos el abismo y así fue que que caí, me quebré y sin embargo salí, sí... salí levante la cabeza y grite AL CARAJO CON TANTA MIERDA... te mereces mucho más que esto.