Estrello lo irreparable y lo recibió mi esperanza ese golpe. Vos quisiste que cambiara de piel, que fuera alguien distinta, que tuviera una voz más suave, que mis besos no dijeran tanto. Yo, perdida, intenté cambiar mi forma de caminar, intenté que mis abrazos duraran menos, que mis palabras no fueran distintas a lo que querías escuchar, enfrié lo que sentía por miedo, miedo a que vos no sintieras. Traté, con fuerza y dolor, de ser lo que vos querías que fuera. De ser tu idea de amor, de negar lo inapelable, de escapar de mí para hacerte bien de una vez por todas. El final es siempre el mismo, todas las veces que te pienso. Vos, tan lejos de mí, aunque estemos en la misma habitación, pretendiendo que yo deje de ser yo, que no tenga las manos cálidas, que no diga lo que pienso si no es lo que vos pensás, que deje de tener argumento para todo debate, que no te quiera tanto si voy a seguir siendo la que odia dor...
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